5 de diciembre de 2011

Santiago es la 5ª ciudad con mejor calidad de vida en Latinoamérica

La capital chilena aparece en el lugar 90 en el mundo, siendo perjudicada por la polución, sus servicios de salud y los terremotos.



Viena, Zurich y Auckland, Munich y Dusseldorf son las ciudades con mejor calidad de vida en el mundo, según un estudio realizado por la consultora norteamericana Mercer que evaluó bajo diversos parámetros a 221 urbes del mundo.
Santiago aparece quinta entre los países latinoamericanos y tercero en Sudamérica, aunque 90 en el ranking mundial, que deja afuera de los 50 primeros lugares a las urbes de América Latina.
En la región, Montevideo (Uruguay) encabeza la lista (77), seguida de Buenos Aires, (Argentina) (81) y Santiago (Chile) (90), mientras que en Latinoamérica el listado de ciudades es liderado por la principal ciudad de la isla caribeña de Guadalupe, Pointe a Pitre, en el puesto 63, le sigue San Juan (Puerto Rico) (72), Montevideo , Buenos Aires y Santiago.
Más abajo aparecen Brasilia (101), Monterrey (104), San José de Costa Rica (105), Asunción (112), Río de Janeiro, (114), Sao Paulo (116) y Lima (118).
Medioambiente
Javiera Valenzuela, consultora de Human Capital de Mercer, dice que los aspectos más positivos de nuestra capital son educación, consumo, vivienda y servicios públicos. Mientras que los más bajos son salud, especialmente por la polución ambiental; entorno económico, debido al tipo de cambio y la cantidad de servicios financieros; y medioambiente, por los desastres naturales a los que está expuesta la ciudad, como el terremoto del año pasado.
Mercer estructura este ranking evaluando las condiciones de vida de las ciudades en comparación con Nueva York (lugar 47), ciudad que es usada como parámetro, y de acuerdo con 39 factores, agrupados en 10 entornos o categorías: político y social, económico, sociocultural, salud y salubridad, escuelas y educación, servicios públicos y transporte, entretenimiento, bienes, vivienda y medio ambiente.
Desde esa medición, las urbes con menor calidad de vida son en orden descendente, Jartum (Sudán), Puerto Príncipe (Haití), Yamena (Chad) y Bangui (República Centroafricana) y Bagdad (Irak) que por segundo año cierra el listado de 221 ciudades.
En esta ocasión, Mercer también preparó un ranking midiendo la seguridad de las ciudades, revelando que las tres ciudades más peligrosas del mundo son Abiyán, en Costa de Marfil (219), Yamena, en Chad (220) y Bagdad, en Irak (221). Al otro extremo se ubican Luxemburgo (1), Berna en Suiza (2) y Helsinki (3) en Finlandia, como las más seguras. ¿En Latinoamérica? Caracas (Venezuela) (205), Tegucigalpa (Honduras) (180) y Ciudad de Guatemala (179) figuran como las más violentas e inseguras de la región.

2 de diciembre de 2011

Gracias a su aporte, Biblioteca DuocUC Sede Plaza Oeste recaudó la suma de $6.238.- para los niños de la Teletón.

¿Cuánto y qué estamos leyendo?

¿Cuál es el interés real por la lectura? ¿Cuál es el comportamiento de los lectores? Son las respuestas que se desprenden del Reporte Estadístico, realizado por el Consejo nacional de la Cultura y las Artes, publicado en mayo de este año. En ésta la medición más actual, que comprende del año 2009.


Comparando el año 2005 y 2009 los resultados no presentan mayores diferencias, por el contrario, son más bien consistentes, ya que en este el porcentaje de personas que leyeron al menos un libro por año se mantiene en alrededor del 41% de la población. Mientras que un 53,9% declara no haberlo hecho y un 4,7% señalaron no haberlo hecho nunca por voluntad propia.


En relación con la distribución de los sectores según sexo, las mujeres representan un 53% de quienes han leído el último año, mientras que los hombres representan un 47% de los lectores. Asimismo, existen brechas importantes en el nivel de lectura por tramo de edad, destacando la diferencia de los 15,2 puntos porcentuales entre el grupo de 15 a 29 años y el tramo que comprende entre 45 y 59 años.

15 a 29 años: 48,4%
30 a 44 años: 42,9%
45 a 59 años: 32,5%
60 o más años: 36,3%


También sigue siendo una constante, las diferencias significativas en los niveles de lectura entre los distintos grupos socioeconómicos. Así, mientras el estrato ABC1 exhibe un 72,8% de lectura, en el segmento E la lectura alcanza apenas a un 15,5 % de la población.

72,8%: ABC1
50,4%: C2
34,7%: C3
27,8%: D
15,5%: E



En cuanto a los niveles de lectura en regiones, en el gráfico se aprecia que, a excepción de Atacama, todas las regiones presentan un valor superior al 30%, pero solo tres de ellas muestran valores que superan el 45%: Antofagasta, Coquimbo y Valparaíso. La Región Metropolitana, quien concentra los mayores niveles de producción de material para lectura registra un porcentaje cercano al 40%. En los que se refiere a los motivos para no leer, tres fueron las razones más frecuentes: falta de tiempo, el desinterés y la falta de costumbre. Casi al final de la lista está la falta de dinero, carecer de libros o la lejanía de las bibliotecas. Después de experiencias como el Maletín Literario, nuevamente hay una ventana que invita buscar el incentivo, por ejemplo, mediante políticas públicas atingentes u otras que se prolonguen por el tiempo.


Temáticas

Respecto de las preferencias en la lectura de libros, como se aprecia en el gráfico, en un 39,1% de los casos las novelas son mencionadas como las favoritas para leer. En tanto, con un índice cercano al 10% se presentan libros de cuentos, autoayuda, religión e historia y biografías. En relación con el origen de los libros leídos, en un 55,9% de los casos estos corresponden a material producido en Latinoamérica y Chile, seguidos por un 16,4% y un 12,5% de lecturas que provienen de Europa y Estados Unidos respectivamente.

Al desglosar lecturas preferidas por nivel socioeconómico, según se observa en el gráfico, la lectura de novelas va disminuyendo desde el estrato ABC1 hacia el E en poco más de 20 puntos porcentuales, mientras que en el caso de los volúmenes de cuentos se presenta la tendencia inversa (el interés es mayor en el estrato bajo y va disminuyendo a medida que se asciende), con una diferencia que en este caso llega a 12 puntos porcentuales.

En los que concierne a los libros de autoayuda o de temas religiosos, se muestra un interés considerablemente más alto en la lectura religiosa en los grupos socioeconómicos D y E respecto de los grupos ABC1, C2 y C3. Llama también la atención la preferencia de los estratos C2 y C3 por los libros

Fuente: Revista Contraseña