13 de septiembre de 2012

Eligen a la estación de metro Universidad de Chile como una de las 10 "más artísticas" del mundo


Un ranking desarrollado por la guía de viajes Lonely Planet, destacó el mural de Mario Toral que adorna la estación de la Línea 1 del Metro de Santiago entre los recintos que han instalado obras de arte en sus instalaciones.

La estación Universidad de Chile del Metro de Santiago aparece entre las 10 estaciones más grandiosas del mundo, según un listado desarrollado por la prestigiosa guía de viajes, Lonely Planet.

El ranking, destaca a las "diez estaciones que han convertido sus andenes en auténticos museos", posicionando a la estación santiaguina en el décimo lugar, consolidándose como la única de sudamerica en el listado.
Según el ranking, hay pocas estaciones del mundo que puedan compararse con la estación Universidad de Chile por sus elementos artísticos "allí podemos tener la sensación de encontrarnos en una galería de arte con obras de los más variopintos estilos (desde el muralismo al arte soviético) o incluso en una iglesia renacentista. Sus paredes están cubiertas con un mural gigante de Mario Toral que repasa la historia de Chile en un estilo heroico grandioso, que remite al arte soviético o al cine art déco, pero que consigue plasmar todo el dolor del pasado chileno (torturas, miedo, represión), junto a los momentos más álgidos", señala la publicación.
La lista es encabezada por la afamada estación Koltesavaiya, del metro de Moscú, adornada con murales de mármol blanco, arcos con bordes pintados en color oro y al final de la estación se encuentra un gran mosaico con la figura de Lenin.
El segundo puesto es para la T-Centralen de Estocolmo. El metro de la capital de Suecia se considera como la galería de arte más larga del mundo, ya que todas sus estaciones cuentan con obras o muestras artísticas en sus instalaciones. La T-Centralen es de aspecto cavernoso, con arcos decorados con motivos en blanco y azul del artista finlandés Per Olaf Utvedt. Sus columnas están cubiertas con mosaicos.
La tercera posición es para la estación Baker Street, de Londres, el lugar donde vivía el detective Sherlock Holmes, personaje de las novelas de Arthur Conan Doyle, y cuya historia ha inspirado la decoración de esta estación, donde es posible ver figuras con la silueta de Holmes y su clásica pipa.
La estación Hollywood/Vine del metro de Los Ángeles (Estados Unidos) destaca en el cuarto lugar. Se encuentra ubicada bajo uno de los puntos más turísticos de la ciudad, el paseo de la fama de Hollywood, y la estación está inspirada en la industria cinematográfica y la ciudad, con palmeras falsas, techos cubiertos por rollos de películas y en otros sectores, el techo imita las salas de cine de la ciudad.
El quinto puesto es para la estación Westfriedhof del metro de Múnich, el diseño del lugar destaca por su iluminación, obra del artista Ingo Maurer, que proyecta colores (azul, amarillo y rojo) sobre los muros del lugar.
En la lista también figuran la estación Sintagma de Atenas, Amur de Montreal, Flora de Praga y Burjuman de Dubai. 
Fuente: La Tercera

12 de septiembre de 2012

Exhiben colección con las fotos pioneras del 3D en Chile

La Biblioteca Nacional reúne 165 imágenes, con efecto tridimensional, tomadas a inicios del siglo XX por el fotógrafo Carlos Mujica.


El nuevo auge del cine en 3D, con películas como Avatar o Toy story 3, lo hace parecer un fenómeno reciente, pero el efecto tridimensional en movimiento se ha reinventado casi en cada década, y sus antecedentes datan de hace dos siglos en la fotografía. Fue el inglés Charles Wheatstone quien, en 1840, inventó el primer aparato estereoscópico con cuatro pequeños espejos, ubicados de tal forma que, al mirar por ellos, las imágenes que ve cada ojo por separado se montan, produciendo un efecto en 3D.

El dispositivo causó furor en la primera feria mundial de 1851, en Londres, donde se mostraban los mejores inventos del siglo, e incluso la reina Victoria se retrató usando la técnica. Fue entonces que el artilugio prendió como la pólvora y a fines del siglo XIX ya se había consolidado en EE.UU. Así llegó a las manos del chileno Carlos Mujica Varas. El odontólogo de la Universidad de Chile pasaba una temporada de estudios en Filadelfia cuando conoció el invento. Lo cautivó de inmediato. Se compró una cámara, aprendió los trucos y, de regreso a Chile, dividió su tiempo entre su consulta dental de calle Mac Iver y el cuarto oscuro que construyó en su casa, donde revelaba las imágenes en placas de vidrio.
En ellas plasmó sus paseos por el Santiago de inicios del siglo XX, los cerros Santa Lucía y San Cristóbal, la Plaza de Armas o la Catedral. El acervo de 165 placas, que datan de entre 1912 y 1925, fue donado el año pasado por Ana María Escobar, nieta de Mujica, a la Biblioteca Nacional, que las exhibe hasta el 1 de noviembre en la muestra Reflejos de modernidad.
“Es un registro inédito de un Santiago que ya no está y, además, es valioso por la técnica de la fotografía estereoscópica, que tras su auge fue vista como una curiosidad. En los años 60, por ejemplo, se hizo popular como juguete, con la View-Master”, dice Carla Franceschini, jefa del Archivo Fotográfico de la biblioteca.
Junto con otros fotógrafos extranjeros avecindados en Chile, como el francés León Durandin y el suizo Hans Frey, Mujica fue uno de los pioneros de la fotografía estereoscópica. En la muestra se exhiben las 165 imágenes dobles, con diferentes ángulos casi imperceptibles a simple vista; seis placas en color y un visor de la época, marca Gaumont. “La idea es que el público entienda cómo se produce el efecto 3D, que al final se basa en el principio de la visión humana. Para eso, elaboramos visores especiales donde se puede apreciar la ilusión de las fotos de Mujica”, explica Franceschini.
Fuente: La Tercera

Exponen por primera vez en Chile piezas romanas de hace dos mil años

Dioses y héroes abre el viernes en el Instituto Cultural de Providencia con 78 objetos originales.

El oráculo lo había anunciado: Edipo mató a su padre, Layo, y luego se casó con su madre Yocasta. Al darse cuenta del fatal error, el rey de Tebas -que hasta entonces no conocía a sus progenitores biológicos- se sacó los ojos. La maldición no terminó ahí: se extendió sobre el resto de la familia. Edipo huyó de Tebas y sus hijos se alternaron el poder del reino. Un año gobernaría Eteocles y otro Polinices. Pero cuando el primero se negó a entregarle el turno al segundo, Polinices fue con siete guerreros a atacar la ciudad. Ambos hermanos murieron.

Los mitos de Edipo y de Los Siete contra Tebas quedaron plasmados en la producción griega, etrusca y romana: poemas, cantos, vasijas y urnas recogieron la historia. Así lo comprobó un grupo de investigadores que entre 1888 y 1892 hallaron en la colina del Talamonaccio, Italia, los restos de la fachada de un templo que narra la tragedia a través de pequeñas figuras en relieve.
El Frontón de Talamona, datado en el siglo II a.C., se convirtió rápidamente en uno de los objetos arqueológicos más antiguos e importantes de Italia, siendo resguardado en el Museo Arqueológico de Florencia.
Por segunda vez, la célebre pieza sale de su sede para exhibirse en Chile, en la muestra Dioses y héroes, que se inaugura el viernes en el Instituto Cultural de Providencia, donde por estos días la curadora y directora del museo, Carlotta Cianferoni, da los últimos detalles. “Es una muestra pensada especialmente para Chile. Lo interesante aquí es que el hilo conductor gira en torno al frontón y al mito de Tebas. Es una muestra para entender y no sólo para mirar”, cuenta Cianferoni.
El Frontón de Talamona, de 10 metros de largo por 4 de ancho, se instalará sobre las cabezas de los visitantes y dará la bienvenida al recorrido que incluye 78 piezas originales, algunas de dos mil años de antigüedad: entre vasijas, esculturas, bustos, relieves y urnas de materiales como bronce, mármol, terracota y arcilla. La exposición, auspiciada por Copec, es la quinta que organizan el Instituto Cultural de Providencia y el Museo Arqueológico de Florencia. La primera fue El esplendor del Imperio Romano, en 1999. “Tenemos más de 200 mil piezas en el museo, esta es una pequeña parte, pero no menor. Son objetos únicos, muchos no habían salido de Italia”, dice la curadora, que incorporó además piezas del Museo Arqueológico de Siena.
Destaca una escultura en bronce de Minerva de Arezzo, de 1, 50 metros, que se instalará en el centro de una sala dedicada a la diosa Atenea. “Es la tercera pieza en el inventario del museo, por razones de conservación fue la única que viajó por avión, el resto se trajo en barco”, cuenta Cianferoni. También hay una estatua cineraria del siglo V, con la figura de una madre y su hijo, antecedente iconográfico de la imagen católica de la Virgen; una escultura de mármol de Dionisio de la era Imperial; estatuillas en bronce de faunos ,y varias urnas funerarias de alabrastro y terracota de los siglos II y III a.C.
Fuente: La Tercera