5 de abril de 2012

Informe Mundial de Felicidad ubica a Chile en el lugar 43 del mundo


Estudio realizado por la U. de Columbia para la ONU, lo instala en el número 12 en Latinoamérica.

Del uno al 10, ¿qué tan felices son los chilenos? Un seis fue la respuesta. Así lo reveló el primer Informe Mundial sobre Felicidad de la ONU, realizado por la U. de Columbia y que se dio a conocer este lunes en Nueva York, en el marco de una conferencia de la entidad que busca crear el primer "PIB" de la felicidad.
El informe, que toma datos de la encuesta mundial de Gallup entre los años 2005 y 2011, ubica a Chile en el lugar 43 entre 156 países, en un ranking que lidera Dinamarca, Finlandia y Noruega y que cierran Togo y Sierra Leona. Y aunque la cifra global es positiva para el país, en el desglose la realidad es otra: a nivel latinoamericano se ubica 12 entre 26 países, siendo superado por costarricenses, venezolanos, brasileños, argentinos y colombianos. Ello, pese a que Chile es uno de los países con mejor ingreso per cápita de la región y dos de los que pertenecen a la Ocde.
Y si bien los expertos dicen que ello -sin duda- permite que nuestro país se ubique en el primer tercio del ranking de felicidad, no es suficiente. "El dinero juega un rol importante en la felicidad, pero no el fundamental", explica Wenceslao Unanue, académico de la U. Adolfo Ibáñez y representante de Chile en la conferencia de la ONU.
Los autores del informe lo confirman: si bien en el ranking los países más felices tienden a ser los países más ricos, hay una serie de factores sociales, como el apoyo y confianza social y la salud mental que parecen jugar un factor crucial en la felicidad y que según los expertos, deben ser factores a considerar en la futura elaboración del Gross National Happiness (Producto Nacional de la Felicidad).
Tristes y depresivos
Justamente, estos factores son los que hacen que Chile aparezca bajo 11 países de la región en el informe, pese a su nivel de riqueza. Así queda de manifiesto al desglosar el informe: al evaluar los sentimientos positivos que existen en cada país (entretenimiento, felicidad o risa), Chile aparece 41 en el ranking global, pero al hacer lo mismo con los sentimientos negativos (preocupación, tristeza, depresión y enojo), nuestro país aparece 132, en una lista donde el primero (Myanmar) tiene menos sentimientos negativos y el último (156, Territorios Palestinos), el que tiene más.
El tema no es menor, ya que según el informe de la ONU, la salud mental es uno de los factores más importantes a la hora de medir la felicidad personal y uno de los menos considerados por las encuestas.
Otro ítem que perjudica a Chile es su individualismo, dice Unanue. "Lejos uno de los roles más importantes en la felicidad es el capital social. La capacidad de generar relaciones estables con amigos, familia y cercanos. Otra cosa importante es el altruismo y la confianza. Los países nórdicos tienen un tremendo grado de confianza, no así Chile". De hecho, en 2011 el experto de la U. Adolfo Ibáñez participó en un estudio británico que analizó los valores culturales de 36 países en el mundo y que ubicó a Chile como el segundo país más individualista después de EE.UU.
Lo mismo plantea Esteban Calvo, profesor del Instituto de Políticas Públicas de la U. Diego Portales. "En la calidad de las relaciones humanas, Chile aparece curiosamente mal en comparación con el resto de Latinoamérica, que tiene este factor como su punto fuerte. Ese es uno de los principales determinantes de la felicidad social y se expresa en aspectos que van desde las relaciones de parejas, hasta la no discriminación", dice.
Fuente: La Tercera

4 de abril de 2012

Editan colección popular de 12 libros de artistas contemporáneos chilenos


A los 11 años, Gonzalo Cienfuegos vivía detenido en el tiempo. Junto a su familia habitaba en la casa de sus abuelos maternos: una residencia con resabios de su antigua fortuna, muebles ingleses y cuadros clásicos de inicios del siglo XIX. Y aunque le gustaba la pintura, lo que había visto hasta entonces le parecía demasiado añejo y aburrido. Hasta que un día descubrió entre los regalos de cumpleaños de su madre un libro de Vincent van Gogh. Se le abrió el mundo. "Empecé a pintar sin saber nada. Me puse a copiar uno de los cuadros Puente levadizo sobre el Arles, que me pareció magia pura", dice Cienfuegos.

El desconocido detalle de su biografía es recordado por el pintor en un nuevo libro que recorre toda su obra, desde sus precoces inicios imitando a Van Gogh, pasando por su obsesión conLas meninas de Velásquez hasta su consolidación en el arte local con una obra siempre ligada a la cita de la historia del arte.
La monografía de Cienfuegos se enmarca dentro de la publicación de Grandes artistas contemporáneos chilenos, una colección de 12 volúmenes que se lanza hoy en el GAM y que será distribuida todos los miércoles, a partir del próximo 11 de abril, junto a La Tercera, más $ 3.990. A la primera edición de Cienfuegos le siguen otros pintores emblemáticos de la escena local como Samy Benmayor, Carmen Aldunate, Benito Rojo, Hugo Marín y Guillermo Núñez, entre otros.
Editado por La Tercera y la galerista Cecilia Palma, la colección es única en su especie. Hasta ahora se habían publicado series sobre arte chileno del siglo XIX, con maestros como Pedro Lira o Alfredo Valenzuela Puelma. El arte contemporáneo, sin embargo, estaba relegado a textos más bien teóricos.
"La idea es que estos libros lleguen a un público masivo. Son ediciones más bien visuales, dirigidas sobre todo a los estudiantes y a quienes están formando su biblioteca sobre arte chileno. Existe una carencia de libros de arte en Chile, además de que la mayoría se queda en la reflexión pesada y dura y se aleja del público común. Con esta colección se quiere difundir masivamente la pintura chilena actual", dice el académico y escultor Gaspar Galaz, quien estuvo a cargo de los prólogos de cada artista de la colección.
Mundos propios
Entrevistados por la periodista Verónica Waissblut, en cada monografía los pintores cuentan detalles de su formación, su método de trabajo y los hitos de su carrera. El resultado son 64 páginas que mezcla la biografía del artista con la reproducción de sus obras más representativas.
No es primera vez que Cecilia Palma, gestora del proyecto, incursiona en la línea editorial. Desde 2000, la galerista comenzó la edición de distintos libros sobre arte. Partió con la trilogía: Autorretratos, Paisajes y Naturaleza muerta. En 2008 editó el libro de bolsillo 50 artistas chilenos y en 2010 fue el turno de 50 escultores de Chile, entre otros títulos.
"Siempre he pensado que una galería de arte tiene que dejar un legado, más allá de las exposiciones, un registro visual permanente. Por eso comencé a editar libros. Siempre habían sido tiradas limitadas, esta es la primera vez que hacemos algo tan masivo: serán 100 mil ejemplares", cuenta.
Seleccionar a los artistas no fue fácil. Los requisitos contemplaban tener una obra reconocible y de gran poder visual, además de una trayectoria local e internacional exitosa y sostenida en el tiempo. Así y todo quedaron varios fuera. Pero ¿qué tienen en común estos pintores? Gaspar Galaz responde: "Nada. Y eso es lo interesante, son 12 personajes distintos, 12 circunstancias diferentes, cada uno tiempo su sello y su mundo propio. Cienfuegos, por ejemplo, tiene el arte de la cita, los espacios teatrales. Es una pintura aparentemente muy sencilla, pero misteriosa. Samy es la intuición, el que va solucionando problemas mientras va pintando y Ernesto Banderas es el maestro de la relación entre la gráfica, el color y la construcción del espacio interior", dice Galaz sobre la colección que se completa con las monografías de José Basso, Ricardo Yrarrázabal, Pablo Domínguez, Benjamín Lira y Gonzalo Ilabaca.

3 de abril de 2012

Los buscadores web del futuro sabrán con certeza lo que queremos encontrar


Detrás de un buscador como Google, hay cientos de algoritmos y miles de horas de programación para que el sitio más popular del mundo encuentre lo que la gente busca.

Es un trabajo de nunca acabar. Primero, porque la web está cambiando constantemente y hay que adaptarse a esos cambios, pero también porque los dueños de sitios siempre encuentran la forma para que su producto salga primero en los resultados de búsqueda, muchas veces sin merecerlo.
Consciente de ello, Google anunció cambios en su buscador; modificaciones que marcarán la pauta de lo que serán los motores de búsqueda del futuro. Lo más importante es que sabrán entender lo que el usuario realmente busca, una tendencia que también siguen otros buscadores como Yahoo!, Bing o el más revolucionario, Wolfram-Alpha; que en vez de entregar páginas como resultado, construye una respuesta coherente a partir de información en la red.
"Tim Berners-Lee, el padre de la web, vaticinó hace 10 años que en algún momento podrías preguntar al buscador con el lenguaje natural, tal como hablas, y éste te iba a dar respuestas útiles. De a poco, las cosas han ido hacia ese lado", dice el doctor Sebastián A. Ríos, director del Centro de análisis de redes sociales y minería de datos de la U. de Chile.
La tendencia une dos conceptos: búsquedas semánticas y búsquedas contextuales. Lo semántico tiene que ver con el significado de las palabras; es decir, si busco "vehículos económicos", el buscador tiene que saber que un Suzuki Maruti, un Peugeot 106 o un Chevrolet Spark lo son. "Se buscan asociaciones y relaciones entre palabras y se les da un rótulo. Es un gran trabajo de bases de datos, inteligencia artificial, minería de datos y hasta lingüística", dice Ríos.
La otra arista son las búsquedas contextuales, donde el buscador intenta conocer el entorno de quien está buscando para entregarle información que le sirva. Por ejemplo, si busco "bencina", actualmente saldrá en el buscador la definición en la Wikipedia o noticias sobre ese combustible. Pero lo que el usuario busca es la bencinera más cercana.
Los buscadores podrían asociar la búsqueda a un perfil de usuario, saber el sexo, la edad, el idioma, la ubicación geográfica y aprender de sus gustos, incluso -dice el doctor Ricardo Baeza-Yates, vicepresidente de Yahoo Research Europa y América Latina-, a partir de su historial de búsquedas pasadas. Todo con el objetivo de entregar un resultado personalizado y útil.
Fuente: El Mercurio