3 de abril de 2012

Los buscadores web del futuro sabrán con certeza lo que queremos encontrar


Detrás de un buscador como Google, hay cientos de algoritmos y miles de horas de programación para que el sitio más popular del mundo encuentre lo que la gente busca.

Es un trabajo de nunca acabar. Primero, porque la web está cambiando constantemente y hay que adaptarse a esos cambios, pero también porque los dueños de sitios siempre encuentran la forma para que su producto salga primero en los resultados de búsqueda, muchas veces sin merecerlo.
Consciente de ello, Google anunció cambios en su buscador; modificaciones que marcarán la pauta de lo que serán los motores de búsqueda del futuro. Lo más importante es que sabrán entender lo que el usuario realmente busca, una tendencia que también siguen otros buscadores como Yahoo!, Bing o el más revolucionario, Wolfram-Alpha; que en vez de entregar páginas como resultado, construye una respuesta coherente a partir de información en la red.
"Tim Berners-Lee, el padre de la web, vaticinó hace 10 años que en algún momento podrías preguntar al buscador con el lenguaje natural, tal como hablas, y éste te iba a dar respuestas útiles. De a poco, las cosas han ido hacia ese lado", dice el doctor Sebastián A. Ríos, director del Centro de análisis de redes sociales y minería de datos de la U. de Chile.
La tendencia une dos conceptos: búsquedas semánticas y búsquedas contextuales. Lo semántico tiene que ver con el significado de las palabras; es decir, si busco "vehículos económicos", el buscador tiene que saber que un Suzuki Maruti, un Peugeot 106 o un Chevrolet Spark lo son. "Se buscan asociaciones y relaciones entre palabras y se les da un rótulo. Es un gran trabajo de bases de datos, inteligencia artificial, minería de datos y hasta lingüística", dice Ríos.
La otra arista son las búsquedas contextuales, donde el buscador intenta conocer el entorno de quien está buscando para entregarle información que le sirva. Por ejemplo, si busco "bencina", actualmente saldrá en el buscador la definición en la Wikipedia o noticias sobre ese combustible. Pero lo que el usuario busca es la bencinera más cercana.
Los buscadores podrían asociar la búsqueda a un perfil de usuario, saber el sexo, la edad, el idioma, la ubicación geográfica y aprender de sus gustos, incluso -dice el doctor Ricardo Baeza-Yates, vicepresidente de Yahoo Research Europa y América Latina-, a partir de su historial de búsquedas pasadas. Todo con el objetivo de entregar un resultado personalizado y útil.
Fuente: El Mercurio

2 de abril de 2012

Un continente crónico

Dos antologías editadas en España -y, por ende, llegadas con atraso hasta este lado del mundo- confirman el buen momento de la crónica periodística en latinoamérica. Definir qué es crónica, bueno, ése es otro cuento.

Asoman en el horizonte dos nuevas antologías editadas en España de aquello que suele llamarse Nueva Crónica Latinoamericana. Una versión actualizada de esos relatos provenientes de las Indias, que tanto desconcierto causaban en la Corona al otro lado del Atlántico. Pero esta vez no son los adelantados ni los conquistadores quienes toman la narración, sino periodistas y escritores nativos que en los últimos años se han encargado de cruzar los límites del periodismo, dotándolo del ímpetu y de la energía de la literatura.
Sin embargo, Antología de crónica latinoamericana actual (Alfaguara) y Mejor que ficción (Anagrama) llegan bastante tarde. Como en España no editan para nosotros sino para sus fronteras, el tono que cruza la selección evidentemente es el asombro frente al estado de las cosas en las antiguas colonias o bien la forma que tienen de contar los nativos que han salido a recorrer el mundo en busca de historias para sus revistas o suplementos.
Si bien ambas recopilaciones tienen más aciertos que errores u omisiones en la selección de nombres, es imposible no advertir que, en general, los parámetros temáticos son los mismos que midieron al Boom Latinoamericano a comienzos de los 60: violencia, pobreza, sexo, drogas (y poco rock and roll), además de una micro llena de personajes estrafalarios.
En efecto, se trata de dos libros abundantes, con una serie de autores connotados. En el caso de los nacionales, encontramos textos de Alberto Fuguet, Juan Pablo Meneses, Cristóbal Peña, Pedro Lemebel, Alejandro Zambra y Cristián Alarcón. (¿Nadie les habló de Roberto Farías?) Mención aparte merece el prólogo de cada antologador: aunque tanto el español Jorge Carrión como el colombiano Darío Jaramillo declaran que van a pérdida si su trabajo propone un canon, de todas formas lo hacen. Una antología necesita elegir y, por lo tanto, discriminar.
Pero aquello es irrelevante comparado con el trabajo faraónico que implica siquiera intentar una definición de crónica en estos días. Y acá ambos libros recogen una serie de referencias que alumbran el camino en este empeño. Podemos describir a la crónica, pero todo esto es apenas una aproximación comparado con lo básico del oficio, pues una cosa es este llamado "periodismo de autor" y otra conseguir buena materia prima, la cual, como ocurre hasta con la más modesta noticia, sólo es posible mediante el reporteo. El que no sale a la calle, no juega.
Pasarán años antes de dar con la definición. Es mejor que así sea, pues quien define siempre encierra, y entonces el siguiente paso será el descubrimiento de la fórmula y la fabricación en serie de algo que, como las papas, sólo se da por acá.

Fuente: Qué Pasa

30 de marzo de 2012

Latinoamérica cada vez más conectada

Los tiempos cambian. En 1996, EE.UU. concentraba más del 66% de los internautas. Hoy, la cosa es muy distinta y es la región de Asia-Pacífico la que domina la red con un 41,3%, seguida de Europa con un 26,5% y Norteamérica, con un 14,6%, según un reciente estudio de comScore.


Sin embargo, es Latinoamérica la región con mayor desarrollo en internet, con un 16% en el último año, superando a todas las otras regiones. Además, la población online de América Latina es joven: tres de cada cinco visitantes tienen menos de 35 años. ¿Los sitios más visitados? No es muy difícil de adivinar: Google, Facebook y las redes sociales en general. Interesantes datos, disponibles en línea en la página de comScore.

Fuente: Qué Pasa