9 de noviembre de 2011

Facebook, aquí y ahora

Al lanzar una serie de herramientas que la consolidan como la principal red social de hoy, la compañía de Zuckerberg planteó, de paso, un reto para las marcas y quienes trabajamos con ellas: enfrentar el desafío del tiempo real.


A estas alturas asumo que todos vieron Red Social. La gran película de David Fincher retrata a Mark Zuckerberg, fundador y CEO de Facebook, como un nerd calculador, frío y enfocado en un gran objetivo: conquistar el mundo. O algo así. Bueno, hace un poco más de una semana parece haber dado un paso cuántico para conseguir su propósito. En menos de 24 horas anunció cambios definitivos que desestabilizan a sus rivales más directos (Google+ y Twitter), para catapultarse, si es que había alguna duda, como el indiscutido monarca de las redes sociales.
Antes de entrar a los anuncios, un solo vistazo a los números dibuja el panorama completo: Facebook cruzó el umbral de los 800 millones de usuarios en el mundo con más de 2.000 millones de posteos al día e ingresos anuales que superarían los US$4.000 millones.
En ese contexto, la industria sufrió un verdadero terremoto, la semana pasada, cuando se anunciaron una serie de cambios, que incluyen una asociación con Yahoo! para "curar" noticias en tiempo real, un nuevo perfil para ver TODO el historial de cada consumidor en forma gráfica (conocido como Timeline), el reordenamiento del muro (destacan las historias y posteos nuevos) y una ventana para ver las actualizaciones de tus amigos en tiempo real. Además de lo que veremos pronto: el Open Graph o la posibilidad de crear aplicaciones para que los usuarios puedan compartir rápidamente (sin nuevas solicitudes de permiso) lo que estás haciendo cuando usas una app/juego en Facebook, y la posibilidad de saber lo que hacen tus amigos (qué música escuchan, qué película ven).
Este remate perfecto (poco tiempo atrás habían incorporado las videollamadas de Sykpe al interior de la red social) parece indicar el camino: la apuesta no será sólo a la inteligencia social (todo el conocimiento que tienen de los consumidores), sino también a romper una barrera que los frenaba: el tiempo real. Es justamente lo que mueve el mundo del marketing y las comunicaciones. La inmediatez es un terreno dominado, hasta ahora, por Twitter, desde donde se gatillan eventos, información, conversaciones, campañas e incluso crisis.
En ese contexto, donde importa el minuto y el presente sumado al contexto de las conversaciones, el desafío para las empresas y marcas, a la hora de generar interacciones con sus comunidades en Facebook, tendrá que ver con tomar oportunidades e interactuar de acuerdo a lo que está pasando. No bastará con apostar todas las fichas al contenido programado para hacer que hablen de ti o contigo.
Hasta aquí todo bien.
Pero el volcar todo hacia el tiempo real también abre un escenario sensible para las marcas.
Dado que las crisis digitales se suelen activar rápidamente a través de blogs y redes sociales y pueden terminar afectando la imagen, credibilidad y/o reputación de una marca, cada vez es más necesario estar alerta permanentemente. Un estudio de Altimeter Group revela lo impensado: más del 50% de las grandes empresas norteamericanas encuestadas no están preparada para vivir una crisis en tiempo real, y el 76% de las crisis experimentadas pudieron haber sido prevenidas o advertidas. En esta lógica (donde aún no contábamos con este nuevo Facebook) la arremetida de Zuckerberg y cía. abre un escenario complicado a la hora de "escuchar", pues no hay herramientas que permitan monitorear rápidamente lo que pasa al interior de Facebook (nunca las ha habido). Por lo tanto, la investigación de calidad deberá ser manual, lo que implica destinar equipos (recursos), foco y tiempo para poder entender a tus consumidores y estar preparado para lo bueno y malo en la mejor forma posible.
Mientras las marcas toman nota, Zuckerberg puede seguir celebrando. Dio el batatazo del último tiempo y ahora incluso un columnista se atrevió a compararlo con Steve Jobs, cofundador y ex CEO de Apple, en calidad de un posible sucesor. Un exceso, sin duda. Pero lo que es seguro es que la corona le pertenece. Por ahora.

8 de noviembre de 2011

Ciencia: Lecturas cerebrales

¿Libro o película? Para las neurociencias no hay duda alguna: la lectura es una fuente de asombro beneficiosa para nuestro cerebro, mientras que la televisión afecta el desarrollo intelectual y aumenta el riesgo de alzheimer.


En la permanente invitación a descansar viendo televisión hay un gran problema.  En los niños, las horas pasadas frente a ella alteran su imaginación y desarrollo intelectual. En los adultos, aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad  de Alzheimer.
La lectura, probablemente, es la cara opuesta: facilita el desarrollo intelectual de los niños y previene el Alzheimer en los adultos.
¿Qué hace a la televisión diferente de la lectura? Una de las primeras respuestas la aportó Friedrich Hayek, premio Nobel de Economía y fanático de las neurociencias, en The Sensory Order: An Inquiry into the Foundations of Theoretical Psychology, al proponer que en el cerebro existe una fragmentación de las áreas que procesan las diferentes características de un objeto. Ciertas áreas cerebrales codifican su forma, otras su color, otras su nombre, etcétera. Al evocar al objeto, estas diferentes áreas se activan sincrónicamente. Una rara enfermedad, la demencia semántica, ha aportado evidencia empírica a favor de la hipótesis de Hayek. En esta patología neurodegenerativa existe una pérdida progresiva de la capacidad de reconocer objetos, asociada a una atrofia del polo temporal, región cerebral que coordina la activación de estas áreas. Al contrario, pacientes con lesiones aisladas de ciertas áreas cerebrales pierden sólo una parcela del conocimiento de los objetos, por ejemplo los colores, sin alterar los otros componentes. La magia de la lectura probablemente reside en que una palabra activa múltiples regiones cerebrales, convirtiéndose en una vivencia de diversas modalidades sensoriales. A diferencia de la lectura, la televisión nos entrega una experiencia ya construida que se plasma en nuestro espacio neuronal.
Otra posibilidad es que la televisión da cabida insuficiente a la mirada alternativa. Jean-Paul Sartre escribía en ¿Qué es la literatura? que "es el esfuerzo conjunto del autor y del lector lo que hace surgir este objeto concreto e imaginario que es la obra del espíritu". Para él, la actividad del lector es creadora, y para crear se requiere mirar de otra manera, dejar espacio al asombro. Si bien es poco lo que se sabe sobre los mecanismos neuronales de la creación, el neurobiólogo Jean-Pierre Changeux propone que los procesos creativos se explicarían por mecanismos de tipo darwiniano de ensayo y error en el dominio neurobiológico, seleccionándose o eliminándose conexiones entre neuronas. No existiría creación sin plasticidad neuronal. Quizás la diferencia entre lectura y televisión reside en que la televisión nos entrega un producto terminado sin espacio para la creación.
Todo lo anterior son sólo hipótesis. En el futuro la neuroestética, la  neurociencia de la actividad artística,  validará estas hipótesis o las descartará en favor de otras aún impensadas, pero la lectura seguirá siendo una fuente de asombro al transformar lo escrito en una vivencia.

7 de noviembre de 2011

★★ Espectáculo Humoristico | IMPRO STAR★★


CÍA.DE TEATRO "DIJO LA OTRA!" Y BIBLIOTECA DUOC UC PLAZA OESTE PRESENTAN:


** IMPRO STAR **

Biblioteca DuocUC sede Plaza Oeste junto a la Compañía de Teatro "Dijo La Otra!" te invitan a que disfrutes de un espectáculo humoristico, con juegos de improvisación ágiles y adrenalínicos. 


> Martes 08 de Noviembre - 19:00 hrs. - Patio de la sede - Entrada Liberada <



Elenco: 
Cesar Muñoz, Natalia Valdebenito, Mariu Martínez, Ricardo Carvajal y con la participación especial de Carmen Gloria Bresky

Animación:
Mauricio Vitali

Músicos:
Ricardo Luna y Mauricio Pinto

Coreografía:
Osvaldo Ainzúa




**** ¡TE ESPERAMOS! ****