20 de octubre de 2011

Cada vez más chilenos se suben a la ola de los teléfonos inteligentes

¿Para qué querría una persona estar conectada todo el día en su teléfono si, posiblemente, tiene computador en su oficina, en la casa, en la universidad, en todos lados? Eso es lo que suele preguntar una persona que todavía no se decide a cambiar su celular de siempre por uno que promete ser inteligente.
Pero cada vez serán menos. Los datos muestran que los chilenos no se quieren quedar atrás en el acceso a esta tecnología y este año se han volcado a comprar smartphones masivamente. Según cifras de Movistar, el 50% de las personas que han cambiado su equipo han elegido un teléfono inteligente.
"Estamos en un gran boom y esto se debe a que todos los operadores han fomentado los planes multimedia", explica Javier Valenzuela, gerente de terminales de Movistar.
De los 20 millones de celulares que hay en Chile, 3 millones son inteligentes. Es decir, un 15% del mercado local. Pero, según estimaciones del Interactive Advertising Bureau Chile (IAB), esta cifra llegará al 20% en 2012 y seguirá creciendo a pasos de gigante.
Los más interesados en estos equipos son los hombres (55%) entre 25 y 44 años (56%) y de estratos socioeconómicos altos. Así lo muestra un estudio hecho por la agencia UM, que entrevistó a 512 personas para su informe Wave 5.
¿Y para qué los usan? Según Wave 5, para enviar mensajes de texto (46%), hacer búsquedas en Google (46%), descargar aplicaciones móviles (41%), visitar la red social de un amigo (37%), manejar un perfil en una red social (36%), leer blogs (34%), ver videos en YouTube (32%), usar Twitter (27%) o para utilizar un servicio de música (27%), entre las actividades más citadas.
Los más usados
Cuando se trata de smartphones la imagen más rápida que viene a la mente es la del iPhone. Y si bien Chile es el tercer país de América Latina donde mejor se vende este equipo después de Brasil y México (en proporción a sus respectivos mercados), acá las marcas más populares son otras.
Según el estudio Wave que tiene datos de 2010, la marca más vendida es Nokia con su sistema operativo Symbian. Tiene el 31% del mercado. Más abajo está Samsung con el 21% y Sony Ericsson con el 16% (ambos usan el sistema operativo Android). La tabla continúa con BlackBerry con un 14%, sigue con LG (Android), 12% y, al final, aparece iPhone con el 7%. El 20% restante se lo distribuyen todas las demás marcas.
Estos números suman usuarios de prepago y de planes pospago. ¿Por qué hacer la diferencia? Porque iPhone sólo se vende asociado a un plan (no se puede comprar en prepago) y con BlackBerry sucede casi lo mismo, con excepción de algún modelo.
Según datos que entregó Javier Valenzuela, la situación cambia cuando se hace foco entre los usuarios de planes contratados, que corresponden al 30% del mercado total de teléfonos celulares.
Aquí manda BlackBerry que, con datos de octubre de 2011, ocupa el primer lugar de las preferencias con 35%, seguido por Nokia con 25%. Luego siguen los teléfonos (de distintas marcas) que usan Android, con 21%, y el iPhone oscila entre el 15% y el 18%.
Según explica el ejecutivo, BlackBerry tenía en 2010 el 50% y Nokia alrededor de un 30%. Ambas marcas fueron las primeras en tener equipos inteligentes en Chile. Pero, luego, la entrada del iPhone y, fundamentalmente la arremetida de Android, están cambiando drásticamente el panorama.


Diario El Mercurio

18 de octubre de 2011

Internet, un mundo con muchos dueños y sin un gran jefe


Aunque internet nació en Estados Unidos y los primeros servidores están ahí, los expertos en la web aseguran que ese país no tiene el control total sobre la red. Que no hay un botón rojo para que sólo una persona apague el sistema y que, por el contrario, como la red fue diseñada para no caer aunque uno de sus nodos sea atacado, es muy difícil hoy que alguien tenga el control total de esta poderosa herramienta.
"Todo está mucho más descentralizado de lo que uno piensa. El mejor escenario para internet es que no haya nadie que lo gobierne. Es importante entender la definición de internet, que precisamente es un montón de redes, cada una de ellas generalmente desarrollada por alguien, generalmente privados, que han decidido conectarse entre sí. Si quitas cada una de las redes que la conforman, no tienes nada", explica Sebastián Bellagamba, manager de la oficina para Latinoamérica y el Caribe de la ONG Internet Society.
Bellagamba participó de la XVI conferencia de Lacnic (Registro de Direcciones de Internet Para América Latina y Caribe), que es la organización responsable de la asignación y administración de las Direcciones IP para la región. "Yo no entiendo nada lo que están hablando acá", dice Bellagamba. Es un chiste, pero lo dice desde su calidad de cientista político, que no es un detalle menor, porque acá lo que abundan son los ingenieros y las nomenclaturas imposibles para un no iniciado en redes.
Este cientista político acaba de participar también en la reunión anual del Foro de Gobernanza de Internet, que este año fue en Nairobi, los últimos tres días de septiembre. "El foro es convocado por las Naciones Unidas, pero a diferencia de otros foros de la ONU, no sólo participan los gobiernos. También participan otros actores privados, de distintos lados. Son unas 50 personas, que representan a todo el mundo. Con equilibrios de regiones, de géneros, considerando científicos y privados".
Es en este organismo donde se discute el camino a seguir para la red. Y lo que se está viendo es que algunos gobiernos quieren más regulaciones y más control. "Hubo una propuesta que fue medio controversial por parte de los gobiernos de Brasil, Sudáfrica e India, de crear un organismo internacional, bajo el alero de las Naciones Unidas, que regule las instancias de internet. También hay una propuesta de China y Rusia, que habla del rol de los gobiernos en internet por cuestiones de seguridad. Hay intentos constantes de controlar más. Pero los gobiernos son uno más en la mesa".
Autonomía
Pero la web parece ir mucho más rápido que las acciones del mundo 3D. Y, efectivamente, la dependencia de un solo país para el mantenimiento de la red es un hecho casi prehistórico. En la reunión de Lacnic se ve cómo los privados, empujados por la demanda de los usuarios, han ido pavimentando caminos para que la región tenga un alto grado de autonomía y también de más comunicación de manera directa entre países.
"Esta reunión es al menos dual: Lacnic y Lacnog. La segunda es para poner a los operadores a trabajar en conjunto en cooperación precompetitiva. Vienen a intercambiar conocimiento, lo que es bueno para todos. Es muy importante para que tengamos nuestras propias capacidades para seguir desarrollándonos en la región", explica Raúl Echeberría, CEO de Lacnic.
Aún así, Echeberría sabe que, volviendo al tema del control de internet, el gobierno de Estados Unidos "mantiene algunas prerrogativas especiales, que se han ido reduciendo, algunas importantes que no deberían tener (sobre internet)". Pero, al mismo tiempo, piensa que ahora está todo mucho más distribuido. Y que la creciente cantidad de usuarios, forzarán más inversiones en infraestructura en la región. Y, por lo tanto, más autonomía.

Los peces gordos
"Estamos aproximadamente en un 37 a 38% de penetración total de internet en América Latina y el Caribe. Mi pronóstico es que en el año 2015 vamos a estar en el 60%. Creo que vamos a dar un salto cualitativo muy grande. Ahora estamos en un momento de despegue. Tenemos países como Uruguay, Brasil, Argentina, Chile, Costa Rica, que tienen indicadores muy altos y tenemos otros países que tienen indicadores muy bajos. Y tenemos que trabajar en eso, porque a todos nos sirve que haya un desarrollo un poco más parejo en toda la región", termina Echeberría.
Otra forma de "mandar" en la red va por la vía de las grandes compañías como Facebook, que se están transformando en la puerta de entrada para muchos usuarios de internet (600 millones por ahora), sobre todo los más jóvenes, quienes empiezan a creer que eso es la web: un ambiente cerrado, al que se accede con clave.
"Es importante entender que internet es una tecnología que está en pañales todavía. Cuando hablan de la internet 2.0, yo digo que no. Estamos en la beta 0.2. Está todo para hacer y nosotros somos los actores principales que vamos a decidir qué va a terminar siendo. No hay que tomar internet por dada. Está cambiando todos los días. Nosotros trabajamos para que se mantenga abierta", dice Sebastián Bellagamba.