23 de septiembre de 2013

Festival de yoga al aire libre llenará de color el Parque Araucano


Se trata de Wanderlust: Yoga in the City, el que se realizará el 10 de noviembre en Las Condes. Partió hace cinco años en EE.UU. y, además de clases masivas, tendrá música en vivo y comida orgánica.

 el 10 de noviembre se hará en Santiago un festival al aire libre de esta disciplina. La idea la entusiasma.
Se trata de Wanderlust: Yoga in the City, un evento urbano y gratuito similar al que desde hace cinco años se realiza en ciudades estadounidenses como Los Angeles, Nueva York y San Francisco.
La versión santiaguina será en el Parque Araucano, a un costado del bulevar VidaParque y de KidZania. “En cada versión estadounidense participan más de 6.000 personas. Por eso, calculamos que aquí llegarán entre 4.000 y 5.000”, explica Andrés Sanhueza, socio fundador de Wanderlust Chile.
Ese día habrá cuatro clases masivas de yoga (a las 10, a las 13, a las 15.30 y a las 17 horas) para las que hay que inscribirse, a contar de la primera semana de octubre, en la web www.yogainthecity.cl. “Quienes no alcancen a hacer el trámite, el mismo día igual podrán anotarse”, agrega Sanhueza.
Carolina Ramírez será una de las profesoras y para la ocasión está preparando una clase que mezcla la música con las posiciones. “Hice una similar un par de veces en mi centro (Yogalab, de La Dehesa) y resultó muy bien. Lo más importante son las melodías que toca el Dj y la intención que cada uno ponga antes de iniciar la clase”, dice la instructora, quien destaca que esta será la primera vez que se haga un evento así en la capital.
ACTIVIDADES ANEXAS
Para acompañar la práctica de esta disciplina, el evento contempla actividades como clases de danza, talleres de mantra (letanías para meditar) y otros deportes como slackline (cuerda floja) y ciclismo.
Además, al atardecer habrá presentaciones de música en vivo. Actualmente, los organizadores negocian con músicos como Gepe, Pedro Piedra y Subhira.
Según Sanhueza, ese día las personas sólo deben llevar mat (colchoneta), ropa adecuada, agua y bloqueador solar. “Tendremos lockers para sus pertenencias y estacionamientos para bicicletas. La idea es que la gente llegue pedaleando o a pie al parque. Queremos incentivar el yoga, pero también la vida al aire libre”, señala.
La organización espera repetir todos los años este festival acá y llevarlo a otras ciudades latinoamericanas, como Sao Paulo y Buenos Aires.

Fuente: La Tercera

5 de septiembre de 2013

Pedro Lemebel gana Premio Iberoamericano José Donoso


El escritor chileno fue anunciado por la Universidad de Talca y recibirá 50.000 dólares.
Lemebel ganó el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2013, instituido en 2001 por la Universidad de Talca en memoria del autor que le da nombre. 




Nacido en Santiago en 1952, Lemebel, escritor, cronista, artista plástico y también activista de minorías sexuales, ha proyectado una mirada irreverente en la sociedad chilena. 

El narrador "ha logrado proponer una representación heterogénea y compleja de la sociedad chilena, en la que inscribe las imágenes de género y clase social, con una importante proyección hacia el resto de la sociedad", destacó el jurado al fundamentar el premio. Este estuvo integrado por Rafael Gumucio, el Dr. Juan G. Gelpí (Puerto Rico), la Dra. Francine Masiello (EEUU), Carolina Sancholuz (Argentina), María Angeles Pérez (España) y F. Javier Pinedo (Chile).

Según el jurado, la obra de Lemebel "es de gran riesgo y se sostiene sobre una voz plenamente contemporánea que da cabida a muy diversos registros y soportes".

Los libros de crónicas "La esquina es mi corazón (1995), "Loco afán (1996), "De Perlas y cicatrices (1998) y "Adiós Mariquita Linda" (2004), y la novela "Tengo miedo, torero", destacan entre las obras de Lemebel. Editó recientemente "Háblame de amores".

El premio José Donoso, del que fue ganador en 2012 el mexicano Juan Villoro, está dotado este año de 50.000 dólares, un diploma y una medalla.

Fuente: La Tercera

4 de septiembre de 2013

La Mistral desconocida sale a la luz


[Postuma] Además de una versión aumentada de Poema de Chile, se lanza Caminando se siembra, libro con 500 páginas de prosa inédita de Gabriela Mistral. Los títulos se suman a un rescate que ha duplicado la obra conocida de la poeta.




No tengo hijos, pero tengo una familia de cuadernos”, le dijo Gabriela Mistral a su compañera y secretaria, Doris Dana, a fines de los 40, bordeando los 60 años. Hablaba de una familia numerosa que crecía casi sin control: al morir en 1957, en Nueva York, dejó un abrumador archivo con miles de páginas, la mayoría inéditas. Desde que en 2007 ese material llegó a Chile, una serie de libros ha sacado a la luz poemas, cartas y artículos de una Mistral que permaneció desconocida por 50 años.

Donado a nuestro país por la nieta de la fallecida Dana, Doris Atkinson, el legado de Mistral hoy está al resguardo del Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional y se puede consultar en el sitio web salamistral.salasvirtuales.cl. Desde los 18 mil documentos que están ahí, el investigador Luis Vargas Saavedra seleccionó 500 páginas de prosas inéditas de la poeta para Caminando se siembra (Lumen), libro que ahora llega a librerías.

“La poesía debió ser siempre el lenguaje de la locura”, se lee a Mistral en esta nueva publicación, que tendrá un complemento lírico la próxima semana: el 12 de septiembre se lanza en el GAM la edición definitiva de Poema de Chile, libro póstumo ensamblado y editado por Dana en 1967. Esta nueva versión a cargo de Diego del Pozo suma 59 poemas a los 80 que aparecen en el volumen original. De eso se trata: la mínima bibliografía de Mistral, compuesta por cinco libros (Desolación, Ternura, Tala, Lagar y Poema de Chile), se ha duplicado. Y seguirá creciendo.

Fue en 2008 que Vargas Saavedra publicó Almácigo, una edición no comercial que recogía 205 poemas inéditos de Mistral, escritos entre 1917 y poco antes de su muerte. El año pasado sumó otro título, Baila y sueña, con rondas y canciones infantiles desconocidas. En 2012, en tanto, ediciones Das Kapital aportó al retrato intelectual y político de la escritora con Epistolario americano, una selección de cartas con Salvador Allende, Ezra Pound, Eduardo Frei Montalva, Pablo Neruda, etc. Ninguno fue más revelador que Niña errante (2009): las cartas con Doris Dana, recogidas por Pedro Pablo Zegers, confirmaron que entre ambas hubo una intensa relación sentimental.

A fines de los 30, Mistral pasó por las cascadas de los Saltos del Laja, en la VIII Región. La experiencia le sirvió para escribir un poema del mismo nombre y, además, para experimentar unas poderosas ganas de saltar al agua: “Algo sé en mis oscuridades de mujer sin ciencia, y es que anda en todos nosotros y a todos nos trabaja una especie de contrainstinto vital, que se expresa en un deseo violento de huirnos y perdernos, y desaparecer devorado por algo mayor, mucho mayor que nosotros”, escribió en una nota inédita, que comenta el poema.

Una docena de comentarios de ese tipo incluye Caminando se siembra, volumen de toda especie de prosas: hay artículos y discursos sobre Chile, América Latina, educación, literatura; cartas coquetas con el poeta Félix Armando Núñez, entre 1919 y 1921; apuntes íntimos en torno a la fe y la cristiandad, y 20 particulares estampas sobre animales, como la foca, la ardilla, el elefante, la gacela, etc.

“He osado compilar este conjunto de prosas asumiendo el siguiente criterio: excelencia verbal consabida en aspectos poco conocidos de la autora”, anota Vargas Saavedra en el prólogo. Agrega algo que los otros libros póstumos ya dejaban entrever: entre cuadernos y blocs, Mistral escribía incesante, siempre a mano, a veces incluso no terminaba las palabras. Como se lee en Caminando se siembra, la impulsaba un arrebato irracional.

“Les confieso con todo gusto, pero con muchísimo miedo de asustar, que suelo pensarme la Poesía como un ejercicio aparte de todos y que sería el de soltar la locura, el desorden, el frenesí puro sobre las gentes”, escribe en una nota de elogio a Neruda. En cualquier caso, advierte en un discurso en Santiago en 1938, la poesía sirve: “Hasta el ingeniero o el cavador de minas la necesita para alcanzar cualquier logro, cuanto no salta en chorro de ella, es pura repetición plebeya, puro jadeo de peón copista, es a la larga o a la corta, calavera pintarrajeada es muerte”.

Aunque abundante, Caminando se siembra todavía no agota los inéditos disponibles en el legado de Mistral. Entre otros escritos, se pueden consultar en línea varios cuadernos escritos entre 1943 y 1946 dedicados a un solo tema: la muerte de Juan Carlos Godoy, Yin Yin, el hijo que adoptó con Palma Guillén. “La mala muerte entró por mi casa y más malvada que nunca. Mi niñito no se fue por dolencia, se me mató”, escribió Mistral en uno de esos cuadernos, los más tristes, que por ahora nadie planea publicar.

Fuente: La Tercera