26 de septiembre de 2011

LIBRO REÚNE LAS PRIMERAS ILUSTRACIONES BOTÁNICAS QUE SE HICIERON EN CHILE

Texto de profesor de la Facultad de Ciencia de la U. de Chile alberga más de 140 dibujos de la riqueza vegetal del país, sacados de distintas colecciones de los siglos XVIII y XIX.

En 1990, el profesor de la U. de Chile, Waldo Lazo, encontró en la biblioteca de la Facultad de Agronomía la colección casi intacta de la revista inglesa Botanical Magazine, una de las primeras y más importantes publicaciones de su tipo en el mundo. Entre los ejemplares, el docente halló 140 ilustraciones de especies chilenas. "Quedan pocas colecciones completas de esta revista", asegura.
Su hallazgo lo alertó del gran problema de estos textos en el país: están esparcidos en varias bibliotecas, por lo que su consulta es compleja. Es más, confiesa, "son colecciones que no se facilitan a nadie". Así fue como decidió reunir todo este material en un solo libro, Viajeros y Botánicos en Chile durante los siglos XVIII y XIX, lanzado la semana pasada y que recoge buena parte de las colecciones pictóricas de especies endógenas que hicieron un puñado de viajeros y científicos por el país . "Me interesó este período, porque las imágenes son las más bonitas y vistosas", dice.
El proyecto nació formalmente en 2005, "como una forma que la cultura y el arte se difundan en Chile". Su edición incluyó una acuciosa labor. Hurgando en bibliotecas, Lazo dio en el Museo de Historia Natural con libros de Eduard Poeppig, un naturalista alemán que visitó el país entre 1827 y 1829. "Son dibujos sumamente precisos, con detalles que sólo se logran con la actual fotografía digital. No sé cómo lo hizo", reconoce.
Su trabajo también incluye una colección de Jules Dumont d'Urville, explorador y botánico francés que estuvo en el país entre 1840 y 1842, la de la británica María Graham, que en 1824 publicó la primera obra con paisajes chilenos hechos a mano, dibujos de Claudio Gay y de Joseph Dalton Hooker, cuyo libro de su visita a la Antártica tiene sólo una copia en Sudamérica.

21 de septiembre de 2011

INTERÉS POR LOS E-BOOKS COMIENZA A CRECER, SOBRE TODO EN LOS LECTORES MÁS JÓVENES.

Comodidad, precio y variedad son los argumentos esgrimidos por quienes prefieren "lo digital".


A diferencia de los libros en papel, los e-books permiten una interacción más rica entre el lector y el escritor. Eso permite al editor conocer las preferencia del usuario.A diferencia de los libros en papel, los e-books permiten una interacción más rica entre el lector y el escritor. Eso permite al editor conocer las preferencia del usuario.A pesar de que los nostálgicos apelan a su olor y al placer que se siente al dar vuelta una hoja tras otra, la verdad es que los libros de papel hoy están amenazados por sus parientes electrónicos, que son más baratos y fáciles de transportar.A diferencia de los libros en papel, los e-books permiten una interacción más rica entre el lector y el escritor. Eso permite al editor conocer las preferencia del usuario.
El lunes comenzó en México el "Simposio Internacional del Libro Electrónico", evento que se realiza por primera vez y que reúne a 40 de los más connotados expertos internacionales para debatir acerca de los e-books y las nuevas herramientas disponibles para los usuarios.
La encargada de abrir los fuegos fue la británica Kate Wilson, experta en formatos digitales. Ella entregó cifras que muestran el éxito que han tenido los libros electrónicos en Inglaterra y EE.UU., un fenómeno que ha sido bautizado como el "verano del Kindle", porque una mayoría de ingleses llevó su lectura de vacaciones en el lector comercializado por Amazon.
Según cifras de la "Asociación de Editores estadounidenses", la venta de e-books en relación con los libros tradicionales creció de un 3,9% en enero de 2010 a 12,7% a enero de 2011. En Inglaterra, en tanto, el proceso ha sido más lento: en 2010 casi no se vendieron e-books, pero en enero de 2011 el 3,3% del total de los libros vendidos fue electrónico.
Wilson reveló cifras de un estudio de mercado donde el 25% de los adultos que compraron libros electrónicos dijeron que lo hacían porque eran más fáciles de transportar y el 23% porque ocupa menos espacio en su casa y eran más baratos que los tradicionales. Otra de las razones es que hay posibilidad de bajar libros gratis y, en el caso de los pagados, se puede leer gratis un capítulo antes de decidirse a comprarlo. A esto se suma que el formato digital da la posibilidad de acceder a títulos que en papel son difíciles de encontrar.
El boom de lo electrónico en Inglaterra se nota, sobre todo, en las ventas de " best-seller ", segmento en que el 50% de los libros vendidos fue en formato digital.
El panorama en América Latina aún es bastante conservador. El colombiano Fernando Zapata, director del Centro Regional para el Fomento del Libro para América Latina y el Caribe (Cerlalc), indicó que el 93% de los libros que se venden en esta zona del mundo son de papel y el 7% restante se reparte entre digitales y audio-libros.
Zapata cree que la región está en proceso de madurez y "lo peor que podría pasar es adelantar las cosas, dar un paso que no esté en sintonía con el entorno ni con la realidad técnica y cultural".
Para el experto, América Latina necesita ciertas condiciones para la adopción de este formato, entre ellas, la protección del derecho de autor, la masificación de la banda ancha y la reducción del precio de la conexión.
Carlos Eduardo Ernnany, creador de Gato Sabido, sitio de mayor venta de libros electrónicos en Brasil, augura que serán los lectores jóvenes los que adoptarán con mayor rapidez el nuevo formato, "ya que están ansiosos de leer ediciones electrónicas, por más que los adultos insistan en el papel". Según Ernnany, 8 mil estudiantes de Gastronomía y Derecho de la Universidad Estácio de Sá (la más grande de Brasil) reciben al matricularse una tableta con todos los libros que deberán leer en el semestre.
Nosy Crow, directora de una editorial infantil, también apunta a que las nuevas generaciones serán promotoras del cambio. "Los niños entre siete y once años ya leen a través de computadores, celulares y tabletas. Actualmente, uno de cuatro libros infantiles que se compran es digital", dice.
Ernnany cree que los e-books también cumplen un rol social: "dan la oportunidad de crear bibliotecas virtuales para que las personas accedan al conocimiento, sobre todo en zonas aisladas donde es costoso transportar libros y construir bibliotecas".
El simposio concluye hoy y las ponencias pueden ser seguidas en línea en www.conaculta. gob.mx/libroelectronico/
''El editor, cuando vende un libro en papel, no sabe qué pasa después. La versión electrónica permite saber si se leyó, el sexo y la edad del lector y su historial de lecturas".
ARANTXA MELLADO ANALISTA DEL MUNDO EDITORIAL.

20 de septiembre de 2011


Chile es el quinto país del mundo que más tiempo pasa en redes sociales.

Un estudio de la consultora ComScore señala que los chilenos pasan un tercio de su tiempo en línea en redes sociales.
Dicen que internet es la nueva plaza pública, y de ser así, es un lugar en el que los latinoamericanos -y particularmente los chilenos- pasan mucho tiempo.
Al menos así lo indica un estudio realizado en junio por la consultora internacional ComScore llamado El alza de las redes sociales en Latinoamérica, análisis que refleja que esta zona tiene una particular predilección por estos sitios.
En total, 145 millones de personas -o el 96% de la población online de la región- forma parte de alguna red en internet. Su aumento respecto del año pasado fue de un 16% y cinco de los 10 países del mundo que más usan estos servicios son latinos. Y dentro de estos top ten, Chile aparece en el quinto lugar.
El factor Facebook
Según el estudio, los usuarios nacionales pasan 8,7 horas al mes de promedio en este tipo de sitios, lo que equivale a cerca de un 33% de todo lo que se navega durante 30 días. Para ponerlo en contexto, el promedio mundial que se dedica a esta actividad en el mismo período de tiempo es de 5,4 horas (incluso en países como EE.UU la cifra llega a sólo 6,3 horas). Y el 94% de los usuarios de internet en Chile dice visitar alguna red social
Gran parte de este fanatismo se debe al gran uso que tiene Facebook en el país. ComScore determinó que nueve de cada 10 usuarios con acceso a internet en Chile usan este servicio, lo que coloca al país como el tercero con más penetración de uso en el mundo.
Pese al nivel de penetración, los seguidores de la red de Mark Zuckerberg siguen creciendo. Este año, los visitantes aumentaron 8% respecto de 2010, con navegantes que utilizan la red principalmente para comentar en sus muros, revisar perfiles de amigos y subir fotografías.
¿Y el resto de las redes? Aunque sus usuarios siguen creciendo, sus niveles de aumento están muy por debajo de los que experimenta Facebook. Tras esta red se ubica Windows Live Profile, el servicio de Microsoft que está ligado con Hotmail, y Windows Live Messenger, lo que explica su popularidad.
Y en tercer lugar, con un millón 116 mil visitas, se encuentra Twitter, que si bien está todavía bien lejos de Facebook, sí logró superar a Fotolog, red que quedó relegada al cuarto lugar, pero que aún logra subsistir con fuerza en Chile. De hecho, nuestro país es su principal fuente de visitantes en el planeta.
Sobre las redes nuevas, el entusiasmo parece ser lento. Ese es el caso de Google+, la red del buscador, que en el mundo supera los 10 millones de usuarios, pero que en Chile recién se empina sobre los 201 mil visitantes, siendo el cuarto país en la región con mayor número de inscritos.

Compradores en línea

Otra de las características que tienen los chilenos a la hora de navegar según el estudio de ComScore es que son fanáticos de las compras en línea. De hecho, es el segundo país con mayor penetración de este tipo de páginas en la región, aunque también son los que menos tiempo pasan visitándolos, lo que habla de un público interesado en los descuentos, pero bastante selectivo.
Donde sí nadie nos gana es en las páginas de avisos clasificados, ya que el 34,9% de los internautas chilenos las frecuenta, la cifra más alta de la región, y también son los que pasan más tiempo vitrineando por ellos, con 18,6 minutos en promedio por mes.